Te contamos el camino de Curro hasta la Catedral de Santiago gracias a la ayuda de AFODRODEI y el patrocinio de Mariscos Apolo.
Recientemente se ha celebrado la festividad del Apóstol Santiago, momento en el que tenía AFOPRODEI la llegada a la Catedral de Santiago después de un peregrinaje muy especial. Se trata del camino de Curro, un niño con una enfermedad degenerativa que le obliga a desplazarse en silla de ruedas. Con él viajaban una expedición de 10 personas en la que estaba el equipo de AFOPRODEI y Carmen y Emilio, dos personas invidentes. El presidente de esta asociación, Domingo Pérez, comentó de la experiencia «empezamos el Camino siendo un grupo de amigos y conocidos y lo terminamos formando una pequeña familia».
Gracias a la ayuda de AFOPRODEI, que trabajó con ellos durante todo el camino y a Mariscos Apolo, entre otros patrocinadores, el Camino llegó a buen puerto.
AFOPRODEI es una asociación sevillana que ayuda a personas con distintos tipos de discapacidad en la realización del deporte. La idea nace con el proyecto del atleta invidente Emilio García, que junto a sus dos guías, Manuel Méndez y J. Antonio Lopera, se embarcan en esta aventura para integrar al máximo de personas posibles.
La finalidad de AFOPRODEI (Asociación para el Fomento y Promoción del Deporte Inclusivo), es la de trabajar por la INCLUSIÓN de personas con discapacidad a través de la actividad física y el deporte (senderismo, montaña, etc.), Además de participar en charlas de divulgación sobre deporte inclusivo y discapacidad, principalmente en Centros Educativos y colaborar con Asociaciones específicas que atienden a estos colectivos.
Esta asociación lucha por la integración de las personas con discapacidad en el deporte como elemento representativo de la sociedad. Además, esta asociación intenta dar salida al deporte inclusivo y ofrece información acerca de todo lo que tiene que ver con esto.
De nada sirve nuestro testimonio si no preguntamos a los protagonistas del viaje. En este caso hablamos con Paco Pérez padre de Curro, que ha vivido todo el proceso a su lado.
A estas personas les aporta integración y les ayuda a su bienestar tanto físico como mental.
Sí nos hemos encontrado alguna dificultad en algunos de los albergues. No todos tienen adaptados sus aseos y tienen escalones.
A medida que vas llegando entras en un estado de alegría y euforia y al mismo tiempo de paz con uno mismo. Un gran momento.
Muy buena, sobretodo por la compañía y la gente que hemos conocido. La verdad es que es muy enriquecedora.
Me quedo con el trato de todas las personas que nos cruzamos en el camino, y sobretodo hacia Curro. Le hacían regalos y tenían con él pequeños gestos de amabilidad.
Desde Congelados Apolo les damos nuestra más sincera enhorabuena. Estamos muy felices por vuestra gran experiencia. Estamos encantados de poder disfrutar estos momentos con vosotros. 🙂