Existen muchos motivos por los que sumarse a la filosofía que propone la cocina de aprovechamiento, zero waste o residuo cero; tres conceptos que van en sintonía con la sostenibilidad y la economía doméstica y que vuelven a estar en boca de todos por sacarle el máximo partido a los alimentos que ya tenemos en
Existen muchos motivos por los que sumarse a la filosofía que propone la cocina de aprovechamiento, zero waste o residuo cero; tres conceptos que van en sintonía con la sostenibilidad y la economía doméstica y que vuelven a estar en boca de todos por sacarle el máximo partido a los alimentos que ya tenemos en casa.
¿Tienes restos de pescado, carne o verduras maduras olvidadas en la nevera? ¡Entonces tienes los ingredientes perfectos para un plato nuevo y sorprendente! En este artículo de Mariscos Apolo vamos a contarte qué es la cocina de aprovechamiento y cuáles son sus beneficios. Además, te traemos 3 recetas para hacer con comida sobrante y que son todo un manjar.
La cocina de aprovechamiento es el arte de reutilizar sobras o ingredientes que han quedado en el fondo de la despensa o nevera para crear nuevos platos. Lejos de ser una práctica moderna, este tipo de cocina tiene raíces profundas en la tradición, especialmente en aquellos tiempos en los que la comida era un bien tan preciado, como escaso, y el hambre agudizaba el ingenio. Así que nuestras abuelas ya eran unas expertas en transformar los restos del cocido en croquetas o en convertir pan duro en un delicioso pudding.
Hoy en día, esta filosofía cobra de nuevo vida como una forma de reducir el desperdicio alimentario, ahorrar dinero y fomentar la creatividad en la cocina. Y es que como verás a continuación, con un poco de planificación y algunas ideas prácticas, se pueden preparar recetas completas, nutritivas y llenas de sabor con ingredientes que de otro modo podrían acabar en la basura.
Implementar este tipo de cocina en el día a día trae interesantes beneficios. Estos son algunos de ellos.
La cocina de aprovechamiento no tiene por qué ser aburrida o sosa. De hecho, dada la gran tradición que tenemos en cocina de sobras, muchas de las recetas estrella de nuestra gastronomía nacieron gracias a la reutilización de ingredientes.
Un clásico absoluto. Las croquetas permiten reaprovechar sobras de pescado, marisco, carne o incluso verduras. Solo necesitas hacer una bechamel cremosa, mezclarla con el ingrediente elegido, enfriar la masa y formar bolitas que luego se empanan y fríen.
El pisto es otra receta de aprovechamiento ideal para esas verduras que están empezando a pasarse. Cebolla, calabacín, pimiento, berenjena, tomate,… todo sirve. Se cortan en dados pequeños, se sofríen lentamente y se deja que los sabores se fundan. Puedes servirlo como guarnición, con huevo frito o incluso como relleno de empanadas.
¿Tienes un poco de nata, unos huevos y algún ingrediente dando vueltas por la nevera? ¡Haz una quiche! Es perfecta para dar salida a restos de queso, mariscos, pescado o verduras. Solo necesitas una base (puede ser masa quebrada, hojaldre o incluso pan de molde) y hornear la mezcla. Las opciones de relleno son infinitas.
La cocina de aprovechamiento es una forma de cocinar con cabeza y corazón; la muestra perfecta de que con un poco de creatividad puedes transformar lo que parecía un resto de comida, en un plato para chuparse los dedos. Así que la próxima vez que mires tu nevera medio vacía, ¡no lo dudes y pon en marcha tu ingenio! Seguro que puedes preparar más platos de los que te imaginas sin tener que pasar por el super.