Muchos estudios confirman los múltiples beneficios del pescado congelado para las embarazadas, sobre todo durante el primer trimestre.
El pescado es una excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales: hierro, calcio, fósforo, vitaminas A, B, D, E, cinc. Y eso no es todo, porque los frutos del mar -sobre todo el pescado azul- son especialmente ricos en ácido omega 3 y yodo, necesarios para el desarrollo de tu bebé. Además, te ayudarán a protegerle frente a ciertas patologías como el raquitismo (por su aporte de vitamina D) o el autismo.
¿Aún dudas de sus beneficios? Pues adelante, porque está demostrado que comer pescado entre 3 y 4 veces por semana durante el embarazo, aumenta el desarrollo cognitivo y visual del bebé. Incluso hay otros estudios, como el publicado por Obstetrics & Gynecology, que asocian el consumo de pescado con la reducción de partos prematuros. Y, si es congelado, mucho mejor ya que conserva intactas todas sus características nutricionales y presenta mayores condiciones de higiene. Además, ya viene limpio -sin espinas-, troceado y listo para cocinar por lo que te resultará una alternativa realmente práctica.