En los últimos tiempos quizá no haya pescado de agua dulce con tan mala reputación como el panga. Pero, ¿a qué se debe esta fama? Repasamos las claves, a favor y en contra, y desgranamos toda la información sobre el panga para ver qué hay de verdad y de mentira en este asunto.

informacion sobre el panga - verdades y mentirasLo cierto es que el panga (conocido científicamente como Pangasius hypophthalmus) es un pescado con bajo nivel alimenticio, de sabor algo insípido. Y, aunque es un pescado seguro, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) aconseja no abusar de su consumo. Aporta 9,9 gramos de proteínas por cada 100 gramos frente a otros pescados como el bacalao con 17 gramos o el atún con un 23% de proteínas. De igual modo, la perca ofrece un nivel pobre de omega 3 y las cantidades de minerales y vitaminas A y B que están presentes en este tipo de pescado son muy modestas.

Por lo tanto, los nutricionistas aconsejan seguir un menú -tanto a nivel particular como en hospitales o centros educativos- basado en otro tipo de pescados más ricos desde el punto de vista alimenticio como sardinas, boquerones o caballa. No obstante, no debemos obviar que los valores proteicos del panga, aunque mínimos, son similares a los de otros pescados como la merluza. Por lo tanto, argumentos en contra y a favor deben sopesarse por igual antes de decidir comprar o desterrar para siempre este tipo de pescado de nuestra cesta de la compra.

Crecimiento del consumo del panga con la crisis

Por último, y quizá el punto más conflictivo en cuanto a la información sobre el panga, es su impacto medioambiental y la creencia de que existen determinados tóxicos dentro de este pescado. Esta especie claramente invasora, se cría en su mayor parte en ríos asiáticos donde la calidad del agua no es la mejor. De paso, tendremos que recordar que el auge de este pescado alcanzó su máximo apogeo durante los primeros años de crisis debido a su bajo precio, al igual que pasa con la tilapia o la perca.

No obstante, y frente a este último punto, recordemos que el Ministerio de Sanidad certifica en su propia web que los pescados importados y comercializados en territorio español están controlados y son aptos para su consumo, incluido el panga. De hecho, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) confirma que no entraña problemas de seguridad alimentaria, ni siquiera, para los más pequeños.


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